Una impresora térmica es una
impresora que no es de impacto y que utiliza calor para imprimir en un papel especial,
sensible al calor, que se denomina papel térmico.
Las impresoras térmicas cuentan
con un cabezal térmico que es el encargado de reproducir la imagen o texto
sobre el papel. El cabezal térmico cuenta con numerosos pins que se calientan a
través de una resistencia, transmitiendo la imagen sobre el soporte de papel.
Para lograr esta imagen, el cabezal térmico especifica qué pins deben
calentarse y a qué temperatura deben de hacerlo.
Las impresoras térmicas imprimen
generalmente en negro, pero también pueden llegar a hacerlo en un color (el
rojo es después del negro el color más habitual). Esta diferencia de tonos se
puede conseguir a través de la aplicación de calor a dos temperaturas
diferentes.
Este tipo de impresoras son
ideales para imprimir códigos de barra, tickets o recibos. Las razones que
hacen a las impresoras térmicas ideales para este tipo de trabajos es que sus
impresiones son muy económicas pero al mismo tiempo de muy baja calidad, además
de que la vida útil de las impresiones no supera los seis meses.
Las ventajas que ofrecen las
impresoras térmicas son:
- Son económicas: Sólo debes preocuparte por el papel, ya que no utilizan tinta;
- Son silenciosas y compactas;
- Tienen una alta velocidad de impresión;
- Son muy fáciles de utilizar.
Las impresoras térmicas también
tienen puntos negativos como son:
- Baja calidad de impresión;
- Impresiones poco duraderas. Con el paso del tiempo las impresiones van volviéndose ilegibles, hasta que terminan desapareciendo.

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